lunes, 12 de octubre de 2020

Tente en el Ayre: Música Barroca de la Nueva España

Anónimo (Siglo XVI)
Missa Ave Maris Stella
-Nos. 2, 4 & 5-

Gaspar Fernándes (ca.1566-1629)
"Si el primero ore" (1610)
Profesión a Cuatro voces

Principio de la Pandorga (1615)
Arranjo a Tres voces

Juan Gutiérrez de Padilla (1590-1664)
"A la Xácara, Xacarilla" (1653)
Villancico II de los Maitines de Navidad a Cuatro voces

Francisco de Vidales (1632-1702)
"Los que fueren de buen gusto"
Xácara a Tres voces y continuo

Antonio de Salazar (ca.1650-1715)
"¡Vengan corriendo!"
Villancico al Santísimo Sacramento a Dos voces con acompañamiento

Juan Mathías de los Reyes y Mapamundi (1720-1779)
"Assí de la Deidad excelsa y vasa" (ca.1765)
Cantada para Alto solo, dos Flautas y continuo

Rafael Antonio Castellanos (ca.1725-1791)
"Oygan una xacarilla" (1786)
Villancico para Voz solista, Violines y acompañamiento

Fray Vicente Ortíz de Zárate (ca.1720-1791)
"Ya murió mi redentor"
Villancico para el Descendimiento de Nuestro amabilísimo Señor Jesús a Dos voces con Flautas y bajos

Juan Antonio de Vargas y Guzmán (17??-17??)
Tres Sonatas para Guitarra y bajo continuo (1776)

Anónimo (Siglo XVIII)
Dos Sonatas para Clavecín (ca.1780)
-Archivo de la Catedral de México-

Anónimo (Siglo XVIII)
Cuatro Danzas novohispanas
-Manuscrito "1560" de la Biblioteca Nacional-

Anónimo (Siglo XVIII)
Cinco piezas para Guitarra barroca (ca.1730)
-Códice Saldívar IV-

La Fontegara (e Invitados)
*
En nuestro interés por la música novohispana hay mucho más que simple curiosidad ociosa (tal postura NO es una especie de moda retro, lo cual abiertamente reprobamos), pues nuestras intenciones se perfilan más hacia una autárquica búsqueda propia, aspirante alcanzar cierto grado de reivindicación con la Historia antigua, moderna y contemporánea; ligando ese vetusto devenir con el presente y asumir la Complexidad [así, con X] de los llamados Usos y Costumbres vigentes en México, cuyos fenómenos sociales no pueden ser cabalmente comprendidos por el discurso Nacionalista y muchísimo menos por la "Social-Democracia" [¬_¬] que por tradición, es caprichosamente incongruente y apostata de principios (en dicho tenor, por allende extensión, toda la América Hispánica comparte análogas situaciones al permear un Destino en común por Lengua y -si se quiere- por Religión). La tesis que siempre defenderemos plenamente es el Mestizaje de Culturas, de ésta derivar nuestro concepto de Hispanidad y en la misma conjuntamente integrado el Indigenismo originario que hace aun más rico nuestro Linaje Universal... y qué mejor que Nuestro Arte Musical para patentar esta inexorable Realidad.

En primera línea, citaremos algunas referencias plausibles en torno a la materia de nuestro interés:

"No hay pueblo de cien vecinos que no tenga Cantores que oficien las Misas y Vísperas en canto de órgano, [y] con sus instrumentos de música. Ni hay aldehuela, apenas, por pequeña que sea, que deje de tener siquiera tres o cuatro indios que canten cada día en su Iglesia las horas de Nuestra Señora... Finalmente, no hay pueblo de música en la iglesia de Dios, que los indios no la tengan y usen en todos los pueblos principales, y aun en los no principales; y ellos mismos labran todos [los instrumentos], que ya no hay para que traerlos de España como solían..."
<<Gerónimo de Mendieta, Historia Eclesiástica Indiana, capitulo XIV>>

"Una cosa puedo afirmar en verdad, que en todos los reinos de la Cristiandad no hay tanta copia de flautas, chirimías, sacabuches, orlos, trompetas y atabales; como sólo en este reino de la Nueva España. Órganos también los tienen casi todas las Iglesias donde... los indios son los que labran lo que es menester para ellos, y los mismos indios los [instrumentos] tañen en nuestros conventos"
<<Fray Juan de Torquemada, Monarquía Indiana>>

Otra fuente interesante son las observaciones de Fray Toribio de Benavente, mejor conocido como Motolinía, que nos describe estos detalles:

"... algunos mancebos han ya puesto en canto de órgano 'Villancicos a Cuatro voces' y los Villancicos en su lengua, y eso parece señal de grande habilidad porque aún no los han enseñado a componer ni Contrapunto; lo que ha puesto de admiración a los españoles cantores es que un Indio vecino de la ciudad de Tlaxcala ha compuesto una Misa entera por puro ingenio y la han oído hartos españoles cantores, buenos cantores; y dicen que nada le falta, aunque no es muy prima"
<<Memorial, anexo en la Historia de los Indios de la Nueva España, Tercera parte, capitulo XII>>

En la misma obra, Motolinía glosa una Carta de un Fraile [Anónimo] Tlaxcalteca a su Provincial, de la cual extraemos lo siguiente:

"Han estos tlaxcaltecas regocijado mucho los oficios divinos con cantos y músicas. De canto de órgano tenían dos capillas, cada una de cada más de veinte cantores, y otras dos de flautas, con las cuales también tañían rabel y jabelas; y muy buenos maestros de atabales concordados con campanas pequeñas que sonaban sabrosamente"
<<Historia..., Primera parte, capitulo XV>>

Lo anterior nos ofrece elementos para imaginar la importancia utilitarista de la Música en el entorno evangelizador y como -tras la Conquista- en las décadas siguientes, con la llegada [en 1528] de fray Juan de Zumárraga a la Nueva España, se reforzaría la necesidad de herramientas didácticas de todo tipo, entre ellos, Órganos [Realejos], Libros de Polifonía, Gramática, Missales, Breviarios, etc. Especialmente por éstos tres últimos fue que Zumárraga pidió al Emperador Carlos V autorización para instalar una Imprenta en la Ciudad de México, misma que se establecería en el otoño de 1539 como filial de la Imprenta alemana Cromberger, y ésta enviaría al italiano Giovanni Paolo (Juan Pablos) como el primer Impresor de Libros en la Nueva España <<el sitio original donde fue instalada es hoy día conocido como Casa de la Primera Imprenta de América>>

El primer libro impreso fue [en el último tercio de 1539] la Breve y más compendiosa Doctrina Christiana en lengua Mexicana y Castellana por fray Juan de Zumárraga; pero en cuanto a la materia de nuestro interés, el primer impreso musical fue este:

<< Ordinarium sacri ordinis haeremitarum Sancti Augustini..., 1556; impreso por Juan Pablos >>

Durante el siglo XVI en México fueron editados 12 libros de contenido musical, todos ellos impresos ex professo para dotar a las Ordenes religiosas de materiales para su labor misional:

<< Bárbara Pérez Ruiz: Impresos litúrgico-musicales mexicanos del siglo XVI; en revista Resonancias, Universidad Católica de Chile >>

Dichas publicaciones tendrían sendas re-impresiones al año original en que vieron su aparición, y en algunos casos, tras las Reformas del Concilio de Trento [1545-1563], se modificarían, adaptarían, corregirían y añadirían lo pertinente a los mismos:

<< Graduale Dominicale; (izq) imp. de 1568 por Pedro de Ocharte; (der) re-imp. del mismo con las Reformas de Trento >>

Hasta aquí consideramos ya tener una modesta idea del ámbito musical en las primeras décadas de la incipiente Sociedad novohispana... Ahora procederemos a dar referencias sobre el repertorio del álbum hoy compartido.

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Iniciamos con la Missa Ave Maris Stella [a 4vv] de compositor anónimo, obra perteneciente al Códice del Convento del Carmen, San Ángel; y a juzgar por su contrapunto ligero y diáfano, parece ser que fue compuesta en las estrimerías del siglo XVI (o en la primera década del siguiente). La interpretación que nos ofrece La Fontegara son 3 fragmentos de la Missa (Gloria, Sanctus, Agnus Dei) en versión instrumental -sin voces- cuyo procedimiento se respalda a sabiendas que se empleaban instrumentos (flautas, vihuelas, guitarras, etc etc) en las Iglesias y Conventos de forma ya habitual para 1550, en adelante <<no obstante, resulta curioso que en 1596 el rey Felipe II de las Españas decretaría la exclusión de todo instrumento musical en las Liturgias -con excepción del Órgano tubular- y manteniendo la Missa ordinaría en Latín; en cuanto al primer punto, naturalmente fue imposible de llevar acabo la orden del Rey ^^ >> Con la misma intención, las dos composiciones incluidas de Gaspar Fernándes son presentadas en arreglos instrumentales y pertenecientes al Cancionero del renombrado compositor portugués; de éstas vale resaltar la que lleva por título Principio de la Pandorga, término definido como Una consonancia medio alocada, y de mucho ruido que resulta de una variedad de instrumentos a decir de Sebastián Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o española; la pieza carece de texto en su original y hay quien opina que pudiera ser escrita para Órgano (R. Stevenson).

Ya más adentrados en el siglo XVII la música tendría como mejor exponente -a raíz de todo el complejo mestizaje- a la poesía de la villa o lo que convencionalmente nombramos Villancicos; en rasgos muy generalizados, las composiciones de Padilla, Vidales y Salazar reflejan cabalmente la extrapolación, asentamiento y evolución endémica de la tradición hispánica en el Nuevo Mundo (o por lo menos así lo fue en la Nueva España); A la Xácara, xacarilla pertenece al Primer Cuaderno de Navidad 1653 (los otros 1655, 1657) cuando el malagueño Gutiérrez de Padilla laboraba en el Magisterio de la Catedral de Puebla (trabajó en él durante 35 años), la abundante obra de este compositor debe a que recibió un amplio patronazgo por el Cabildo de la Ciudad poblana [se advierte que la interpretación aquí incluida es un arreglo instrumental por La Fontegara]; con Vidales (criollo nacido en la Ciudad de México) y su obra Los que fueren de buen gusto es igualmente una jactanciosa Xácara festiva con coplas y gallardo carácter, pero lo más interesante en ella es la constante alternancia de compás Binario-Ternario muy propio de la candorosa música tropical; por su parte, la obra del sevillano Antonio de Salazar, quien fuera maestro de capilla en las Catedrales de Puebla (1679-1688) y México (1688-1715), interés despierta que su villancico ¡Vengan corriendo! haya sido encontrado en la Catedral de Guatemala (Antigua), territorio por aquel entonces perteneciente al Virreinato de la Nueva España <<tengamos en mente que músicos migrantes como Hernando Franco, Gaspar Fernándes o un tal Pedro Bermúdez (éste hombre granadino fue maestro de Capilla en la Catedral del Cuzco [1597-160?] en el Virreinato del Perú, para después marchar a la Capitanía en Antigua) llegaron a México por vía previa estancia en Guatemala; a su vez, maestros de capilla en la Ciudad de México como Manuel de Zumaya o Jerusalem y Stella, sus manuscritos han sido también hallados en la Catedral de la Nación guatemalteca>>

Ahondando un poco más en la actividad musical en Guatemala, menester es la inclusión de Oygan una xacarilla para Voz solista con violines y bajos de Rafael Antonio Castellanos, muy probablemente el compositor más destacado del siglo XVIII en Guatemala y exponente de las tendencias musicales más innovadoras de su época en dicha región; nació él en Santiago de Guatemala (Antigua) ca.1725 dentro de una familia de músicos y recibiendo toda su instrucción por parte de su tío Manuel José de Quirós (quien fuese maestro de capilla de la Catedral de Guatemala desde 1738 hasta 1765; año en que el sobrino lo reemplazaría en el puesto), Castellanos aprendió a tocar el Violín (su instrumento principal) y el Arpa además de haber sido dotado de buena voz (a juzgar por los más de 20 años que fue Cantor en el Coro catedralicio). Este compositor es muestra clara de la evolución magistral del Villancico de tradición hispana hacia el pre-clasicismo galante con someras influencias de otras latitudes europeas (se percibe el influjo concertante italianizante del XVIII). Por último, se sabe que Castellanos fue de los pioneros músicos americanos que empleó el Clarinete en sus postrimeras composiciones, además de haber donado -tras fallecer en 1791- todos sus instrumentos adquiridos (tanto Violines, Trompas, Teclados y los Clarinetes) a la Catedral de Guatemala de la Asunción. << como curiosidad, el Cabildo de Guatemala resguarda epístolas de Castellanos en correspondencia con Jerusalem y Stella, cuando éste era maestro de capilla en la Catedral de México >>

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Nuestro bloque final se enfatiza sobre el siglo XVIII, centuria de grandes Reformas y Cambios en la Sociedad novohispana a raíz de la llegada a Madrid de la francesa dinastía Borbón en España. A su vez, sería el siglo cuando la vehemente reflexión entorno a la Identidad y distinción cultural de los territorios que constituían la Universal Monarquía Hispánica, tendría su primer gran periodo de ebullición (Volcán que estallaría en las primeras décadas del siglo siguiente en las mal llamadas Independencias); damos pauta entonces a la obra del mestizo Juan Mathías de los Reyes y Mapamundi, el más destacado alumno que tuvo Manuel de Zumaya cuando éste se estableció en Antequera del Valle de Oaxaca en 1738. Fue cantor, arpista, organista y compositor; el 7 de mayo de 1756 sería nombrado maestro de capilla de la Catedral de Oaxaca en reemplazo de la muerte de su maestro, de este talentoso músico se incluye la cantada Assí de la deidad como muestra del gracioso barroco mestizo en su más cabal correcto sentido, la voz solista representa la lírica provincial india en airosas melodías al estilo galante italianizante y con recitativos, además que el empleo de la paleta instrumental cobra mayor importancia en amalgama con el rico tejido musical y su sincronía con el texto.

En cuanto al lúgubre villancico Ya murió mi redentor de fray Vicente Ortíz de Zárate es tan sobriamente elocuente como lindísima en inteligencia poético-musical, inclusive me atrevería a decir que posee cierta influencia operística en ella, especialmente por la figuración musical coqueta entre el dúo vocal y las Flautas transversas. Vicente, criollo nacido en Nueva Valladolid [actual Morelia] se cree emparentado con el español Domingo Ortíz de Zárate (instrumentista y cantor en mozos años en la capilla musical de la Catedral de Segovia y en los postrimeros como maestro de capilla del Convento mercedario de Madrid 1702-1704); Vicente (y su hermano menor Ignacio) educados en Nueva Valladolid denotaron su vetusta tradición musical entre venas; tras ejercer gran parte de su magisterio en su ciudad natal, en últimos años Vicente sería el maestro de capilla de la Catedral de Guadalajara [Nueva Galicia] entre 1786 y 1791, año en que falleció; su obra aquí incluida es parte de los Archivos de la Catedral tapatía.

Prosiguiendo ahora en el extremo oriental de la Nueva España, traemos con gustoso relieve Tres sonatas para guitarra barroca y continuo procedentes del método Explicación para tocar la Guitarra de punteado por música o cifra, y reglas útiles para acompañar con ella la parte del bajo por el español activo en el puerto de veracruz Juan Antonio de Vargas y Guzmán, su obra fue impresa primeramente en Cádiz 1773 donde era vecino el músico, y posteriormente en veracruz 1776, como lo demuestran estas portadas:

<< (izq) impresión original gaditana del Método Vargas 1773 y (der) re-impresión veracruzana 1776 >>

Las Sonatas incluidas en el álbum corresponden a los Nos. 7, 8 y 9 (de un total de 13) pertenecientes a este método para Guitarra, por el estilo en ellas se percibe claramente el galante influjo de Domenico Scarlatti o del padre Antonio Soler, son ampliamente dinámicas y joviales por Naturaleza, y son ejemplo del excelso nivel de dominio y ejecución sobre dicho instrumento, redondeando lo anterior, se agregan Cinco piezas para guitarra de la colección comúnmente llamada Códice Saldívar IV (nombre tomado del destacado musicólogo mexicano Gabriel Saldívar quien adquirió en 1943 dicha fuente documental en una tienda de antigüedades en León, Guanajuato), el estilo de estas composiciones remiten a la personalidad del guitarrista español Santiago de Murcia (ca.1682-17??), quien podría ser el autor de dichas obras y, a decir de especialistas e investigadores contemporáneos (como Michael Lorimer o Craig Rusell) posiblemente Santiago de Murcia visitó y vivió en la Nueva España en algún periodo de la primera mitad del siglo XVIII.

Ya para concluir esta reseña, comentaremos brevemente esta sección de música instrumental, se incluyen [en arreglos por La Fontegara] Dos Sonatas para clavecín de compositor anónimo y mismas que pertenecen a un archivo [resguardado en la Catedral de México] con 34 Sonatas en el estilo de Soler y Scarlatti (el hallazgo y rescate [en 1993] de tremendo acervo se debe a la argentina Lidia Guerberof Hahn). En cuanto a las Cuatro Danzas del Manuscrito 1560 de la Biblioteca Nacional de México (aquel documento contiene también copias de algunas Sonatas para Violín de Arcangelo Corelli), es mayoritariamente otra fuente documental de música para Guitarra, las selecciones aquí incluidas [de igual forma en arreglos por La Fontegara] muestra claramente la importación de gustos allendes al ámbito hispánico, ejem, Minuet de Anjou y Baylete de Bretaña

Así es como nos damos por satisfechos con todos los apuntes hasta aquí dados, en otra menesterosa ocasión seguiremos profundizando sobre la bella música del grato periodo Virreinal novohispano. Amén!!


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EAC:FLAC+Cue+Log & Covers



El Mestizaje es la base sustancial de las Naciones de Hispanoamérica, NO los fundamentalismos -demasiado politizados- sobre cuan "endémicamente pasados" son los llamados Pueblos "originarios" en el siglo XXI.

¡¡VIVA MÉXICO, VIVA ESPAÑA Y QUE VIVA POR SIEMPRE LA HISPANIDAD UNIVERSAL ENTRE LAS NACIONES QUE COMPARTIMOS UN DESTINO EN COMÚN; PLUS ULTRA!!

2 comentarios:

  1. Hola, recién descubro el blog, felicitaciones, son pocos los blogs de música que se interesan por este tipo de música, gracias por su trabajo y compartirlo.

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