miércoles, 11 de noviembre de 2020

Bernal Jiménez: Cuarteto Virreinal, Retablo Medieval, Villancicos


Miguel Bernal Jiménez (1910-1956)
"Cuarteto Virreinal" (1937)
-transcripción del compositor para orquesta de cuerdas-

"Retablo Medieval" (1949)
Concertino para Órgano y Orquesta

"Por el Valle de Rosas" (1941)
Villancico para Voz y Órgano
-orquestación de Carlos Ramírez-

"Alegres pastorcillos" (1945)
Villancico para Voz y Órgano
-orquestación de Carlos Ramírez-

"En las pajas de Belén" (1950)
Villancico para Voz y Piano
-orquestación del compositor-

Cabalgata de los Reyes magos (1951)
Villancico de Batalla
-versión del compositor para Voces, Piano, Órgano y Percusiones-

"El Emplazado" (1951)
Villancico para Voz y Órgano
-orquestación del compositor-

"En el nombre del cielo" (1951)
Villancico tradicional
-arreglo y orquestación del compositor-

Director: Enrique Barrios
Órgano: Víctor Urban
Soprano (tiple): Betzabé Juárez Vargas
Schola Cantorum de México
Orquesta de Cámara de Bellas Artes
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Para iniciar, redactaremos una breve y compacta biografía sobre la Figura de hoy a tratar:

MIGUEL BERNAL JIMÉNEZ (n. Morelia, Michoacán 16/02/1910; m. León, Guanajuato 26/07/1956):
Compositor, organista, musicógrafo, pedagogo y director. Estudió en la Escuela Superior de Música Sagrada de la Arquidiócesis de Morelia, en él tuvo como profesores a Felipe Aguilera Ruiz (solfeo, canto gregoriano), Ezequiel Iriarte (órgano, armonía, contrapunto, historia) e Ignacio Mier y Arriaga (piano). Al concluir aquellos estudios se traslado en 1928 a Italia, ingresando a la Pontificia Scuola Superiore de Musica Sacra de Roma donde tuvo como maestros a monseñor Rafael Casimiri (musicología y composición), monseñor Licinio Recife (armónia e instrumentación) y al abad benedictino Paolo M. Ferretti (canto gregoriano). Graduado en 1933 con tres posgrados (órgano, composición sacra y canto gregoriano), regresó a su natal Michoacán para ejercer el puesto directivo de la Escuela Superior de Música Sagrada y del Conservatorio de las Rosas, en Morelia. En 1938 fundó la Sociedad de Amigos de la Música (la pionera en rescatar el amplio y vetusto repertorio musical novohispano en el México del siglo XX) y al año siguiente fundaría la revista Schola Cantorum, donde se publicaron diversas partituras (Villancicos, música sacra) de compositores del Virreinato. Habiendo emigrado hacia los Estados Unidos, desde octubre de 1953 -hasta su fallecimiento- ostentó el título de Professor and Dean of the Loyola University College of Music, y principal Conductor of St. Louis Cathedral Choir; en Nueva Orleans, Luisiana.

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La Vida y Obra de Bernal Jiménez
se desarrolló a lo largo de una Etapa muy ajetreada y turbulenta en el México de primera mitad del siglo XX; Miguel nació en los tiempos de la Revolución Mexicana, su educación básica corrió en paralelo al Anticlericalismo posrevolucionario, cuando partió hacia Europa el conflicto religioso en el país había desembocado en la I Guerra Cristera y ya se manifestaban sus secuelas más cruentas (persecución y éxodo de Clérigos, secularización y expropiación de bienes, huelgas de obreros y campesinos, etc. etc.). A su retorno del viejo Mundo, vería consolidada la Instauración -centralista- de la Educación pública y laica de corte social, gravamen que atacaría y mermaría a las Escuelas conventuales de las Provincias del ancho México (la Formación de Bernal debió todo a la Educación seminarista que el Estado laico [marxista] trató por enterrar y destruir); todo ello mezclado, nos dan pauta para definir aquellos tiempos como La Peor Época para ejercer el Oficio Católico en un país tan desigual [en aquel entonces, más rural y someramente industrial] cuyas Élites dirigentes enarbolaban las banderas de la híper-Modernidad y de la Reivindicación Social por el bien del Pueblo desamparado sin oportunidades (claro... Todo por el Pueblo, pero sin el Pueblo; clásico despotismo ilustrado ¬_¬); y a todo esto ¿Cuál sería la maligna causa perpetuadora de tal atraso en "Los de Abajo"? pues para los "Liberales" del gobierno, el problema era que aproximadamente el 90% de los Mexicanos eran profundamente religiosos y creyentes... en aquel entonces.

<< para el Mexicano promedio de la retrógrada Progresía contemporánea del siglo XXI que creé conocerlo todo -sin Leer- y dando extrema importancia a la Inmediatez (aquella rastrera fuerza que manipula el sentimiento y ofusca la razón) como arbitro de la Verdad; pues este episodio de la Guerra Cristera suele ser ignorado, o minimizado, o más de acorde a las jergas actuales, relatado en cuantas mofas y chistes picarescos, para hacer de la desgracia ajena un burlesco Entretenimiento y consumible (es innegable que en México se ha domesticado con aplomo ese tipo de humor y ralea comedia) >>

Por todo lo anterior, el pathos emocional de la música de Bernal Jiménez está fuertemente impregnada de una militancia resiliente ante los abusos de un Gobierno que se enfrentó abiertamente contra su población para legitimar su Autoridad que poco o nada tenía de legitimidad popular (recordemos que esta es la época de El Maximato, cuando Plutarco Elías Calles era quien en verdad gobernaba el país sin necesidad de ocupar la silla presidencial); para ejemplificar tal postura viene muy menesterosamente el álbum de hoy, pues contiene unos cuantos Villancicos que el compositor escribiría en apoyo a distintas agrupaciones de corte político, entre ellas destacan la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (Bernal se afilió a ella en 1935), la Unión Nacional Sinarquista (afiliado en 1940 y al cual Bernal compondría el himno de lucha sinarquista Fe, Sangre y Victoria con letra de José Ignacio Padilla) y a la Juventud Católica Femenina Mexicana, justamente para ésta Bernal compuso -en noviembre de 1941- su más célebre villancico que lleva por titulo Por el valle de Rosas con letra de Julio Alarcón Meléndez y dedicado a Teresa Olivera Fortuño y a sus niñas de la JCFM (Tere Olivera era directora de la revista Pequeñas [filiada a la JCFM] y gran amiga del compositor hasta su fallecimiento), sobre esta hermosa composición su autor escribiría 4 versiones (I. voz solista, II. coro infantil SSAA, III. coro a 4 SATB y IV. para 6vv mixtas; todas con acompañamiento de órgano).

<< En términos generales, los Villancicos de Bernal Jiménez son de las muestras más excelsas de hasta que grado la tradición musical hispánica se fusionó y amalgamó con el Ethos de la idiosincrasia musical mexicana (esto es algo que sólo la Ignorancia de algunas "cabecitas de algodón" y la Estupidez de los porristas progre-zombies se atreverían a obviar y/o negar), ésta música trae consigo reminiscencias de las Posadas, las Piñatas, los Dulces tradicionales, los Arrullos al niño dios, Rezos, etc etc; todo ello mezclado dentro de la simbología navideña aun vigente en el México del siglo XXI >>

En 1945 compondría el jocoso villancico Alegres pastorcillos -sobre un poema del presbítero Manuel P. Zavala- con base a dos obras anteriores (Belén es girasol y Ya vienen caminando); posteriormente en 1950, considerado como El Año Santo para la Vida artística de nuestro compositor, él efectuaría sendos viajes a Brasil y a El Salvador, en éste ultimo caso asistiría a la Semana de Cultura Religiosa (auspiciado por los arzobispos de El Salvador, Guatemala, Honduras y México) efectuado en la capital salvadoreña del 19 al 26 de noviembre de 1950; Bernal ofrecería 7 ponencias conjuntas al Ciclo de Conferencias de Filosofía, Música y Letras, además de acompañar al órgano los Conciertos de los Niños Cantores de Morelia conducidos por Romano Picutti (quien fuera director titular [1946-50] del coro de Niños Cantores de Viena), durante esta agradable estancia compondría el lúgubre y brillante villancico En las Pajas de Belén (fechado el 23 de noviembre en San Salvador) y estrenado en el concierto de clausura del Primer Congreso Nacional de Música del país centroamericano.

<< Ilustraciones de Alejandro Rangel Hidalgo como portadas de los Villancicos de Bernal Jiménez >>

Ahora bien, la Cabalgata de los Reyes magos nos evoca un estilo bien emparentado con los barrocos villancicos de batalla, piezas de carácter heroico entre ámbitos sagrado y profano tal cual espíritu combatiente y guerreresco; destacando mucho el talante y ostinato rítmico de la percusión y la florida escritura para los teclados. Continúa El Emplazado, villancico de carácter fúnebre, melancólico y meditabundo en demasía; la versión original del manuscrito está fechado el 18 de junio de 1951 pero al poco rato el propio Bernal haría una excelente orquestación que realza plausiblemente el Drama de esta pieza. Por último viene uno de los más afamados villancicos mexicanos de autoría anónima pero hermosamente arreglado por Bernal, se trata de En el nombre del cielo, posiblemente el villancico navideño más cantado en el ancho y vasto México; así damos por concluida esta churrigueresca sección musical.

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El resto de obras ya han sido anteriormente compartidas en otros álbumes, sin embargo, consideramos menester ahondar con unos cuantos detalles para realzar el interés sobre ellas; en cuanto al Cuarteto Virreinal apuntaremos, en palabras del propio compositor, lo siguiente:

"Escribir un cuarteto tal y como lo pudiera haber escrito un compositor mexicano de las postrimerías del siglo XVIII. Para ello eran necesarias dos cosas, estilo y formas propias de la época, y empleo de temas de la época colonial novohispana. En el movimiento inicial, construido en la forma sonata, el primer tema es la melodía de un juego infantil: "A la víbora, víbora de la mar..." El segundo tema, aunque original, es igualmente de sabor popular. En la Sarabanda con variaciones, las reminiscencias folklóricas ("Jarabe tapatío" y "Naranja dulce, limón partido...") aparecen a través de las modificaciones del tema original"

Por nuestra parte, agregaremos que el tercer movimiento (Minué) remite a las sonoridades del universo de Haydn y Mozart con diafanidad, transparencia y perfecto equilibrio en la forma clásica; éste número carece de referencias populares y es de autoría original. Y para el último movimiento, vuelven los sabores de la mexicanidad con el estribillo de la chusca canción "Pica perico" que el compositor reelabora con varias entradas contrapuntísticas para generar la sensación de un Fugato. Vale señalar que Bernal Jiménez dedicó la mayor parte de su obra compositiva a autoridades eclesiásticas o afines a ellas, el Cuarteto Virreinal es de las pocas excepciones a tal regla, pues ésta la dedicó su autor a dos personalidades que rezan en el manuscrito:

"Al maestro Don Manuel M. Ponce y a su distinguida esposa Clemita. Homenaje de admiración y gratitud sinceros"

El Cuarteto Virreinal tuvo su estreno el 19 de mayo de 1939 en la sala chica (actual sala Manuel M. Ponce) del Palacio de Bellas Artes con la interpretación del Cuarteto Clásico Nacional conformado por Ezequiel Sierra, David Saloma (violines I y II respectivamente), José Trejo (viola) y Domingo González (violonchelo). La versión aquí incluida es una transcripción para Orquesta de cuerdas hecha por el propio Bernal Jiménez.

Y ya para finalizar esta reseña abordaremos el Retablo Medieval: concertino para órgano y orquesta, obra que estriba igualmente entre lo sacro y lo profano, además de ser la única composición (de toda la música mexicana de concierto en la primera mitad del siglo XX) innovadora que protagoniza el órgano tubular como instrumento solista dentro de una composición sinfónica, monumental e imponente (algo inaudito como una Catedral regia y sonora); consta de 4 movimientos que ilustran el pintoresco mundo del medioevo, la espiritualidad del canto gregoriano, así como personajes típicos de la lírica épica y religiosa representada en Juglares y Goliardos, a resumidas cuentas, un imaginario Arcano musical. Bernal Jiménez dedicó el Concertino al arzobispo Luis María Altamirano y Bunes, el estreno "religioso" de la obra se efectuó durante los festejos del XXV aniversario de la consagración episcopal del prelado, y como parte de las fiestas jubilares del Primer Congreso Eucarístico de Morelia, el evento tuvo lugar el 4 de mayo de 1949 en el Teatro Ocampo de la ciudad de Morelia con la participación de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara con Bernal Jiménez como director y solista en par << en aquella ocasión el compositor también escribiría y estrenaría una música incidental para el auto sacramental de Pedro Calderón de la Barca: El Gran Teatro del Mundo >> El estreno "profano" del Retablo se efectuó en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México el 6 de octubre de 1950 con la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección de Luis Herrera de la Fuente y la participación solista de Guillermo Pinto Reyes.

Otros detalles interesantes de la Vida y Obra de Bernal Jiménez nos los reservaremos para otra bienaventurada ocasión, sólo me gustaría redondear, llegados a este punto, que para nuestro estimadísimo músico su pathos emocional por él representado es la medula más pura y genuina del Nacionalismo sacro en México, una vertiente poco estimada (y quizás hasta ridiculizada) por los burrócratas intelectualoides del retrogrado y progresista Estado laico y por la ignorancia imperante en este bello país. No exagero ni doy falsos argumentos al asegurar que para Bernal Jiménez (y así también lo cree el autor de todo este artículo) una parte consustancial de todos los nacidos en este país, es que los mexicanos somos también hijos de España... a la distancia. Amén!!


260 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers


REFERENCIA PRINCIPAL:
Lorena Díaz Núñez: "COMO UN ECO LEJANO... La Vida de Miguel Bernal Jiménez"; Conaculta 2003


1 comentario:

  1. Hola: estos son villancicos de un alumno del maestro Bernal Jimenez... Silvino Jaramillo... va... https://www.youtube.com/playlist?list=PLGMDIv3uM5m3wFZSZbi6YwQTVdZSCt-r4

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